Legal y cumplimiento | 5 min reading
¿Qué relación hay entre los Organoides Cerebrales utilizados en la biocomputación y los carros asistidos por la IA ? /
Eliseo Ortiz | 2026-09-25 13:05:30
Reflexionar sobre si debemos abandonar los marcos normativos rígidos para poder evolucionar a una normatividad que sea lo suficientemente compatible con los avances actuales,
Los avances en ciencia y tecnología, nos lleva a replantear el cómo delinear (si fuese
posible) los límites y responsabilidades que tienen los nuevos actores o entidades con los
cuáles nos estamos relacionando, y que nos estaremos relacionando cada vez más al gozar
de las implementaciones que nos brinda la Inteligencia Artificial.
Los invito a reflexionar sobre si debemos abandonar los marcos normativos rígidos para
poder evolucionar a una normatividad que sea lo suficientemente compatible con los
avances actuales, en lo personal no soy experto legal, pero la necesidad de poder definir
estos conceptos y de sobre todo alcanzar a identificarlos ya sería un gran avance para
alinear la convivencia social actual y su interacción social donde las organizaciones
generadoras de tecnología no queden exentas de las responsabilidades éticas propias de la
interacción humano-máquina-(posible-IA).
El primer problema, la definición de “¿Qué es lo observado?”
En el ámbito de la biocomputación, los investigadores están desarrollando ordenadores que
funcionan a partir de organoides cerebrales cultivados en laboratorio. Esta innovación busca
superar las limitaciones físicas del hardware de silicio tradicional utilizando tejido neuronal
humano, el cual consume mucha menos energía puesto combina memoria
procesamiento en un mismo sustrato. Sin embargo, la naturaleza misma de este objeto
de estudio impacta directamente en el nivel ético y legal que se le puede otorgar.
Estudios recientes demuestran que las personas perciben a los organoides cerebrales como
entidades complejas: no son vistos plenamente como organismos vivos, pero tampoco
como simples objetos, sino como "algo intermedio". Esta ambigüedad ontológica dificulta el
establecimiento de límites legales y genera un profundo dilema ético respecto al
consentimiento de los donantes. El uso de un consentimiento "abierto" o amplio resulta
insuficiente y éticamente riesgoso, ya que los donantes pierden el control sobre
innovaciones que escapan al ámbito médico tradicional, lo que exige nuevos enfoques
legales y comités de revisión especializados.
Más allá de la aplicación que pueda tener y que en todo estudio científico se requiere ir
aplicando “iteraciones” donde en cada iteración nos arroje datos para poder aplicar otro
método o una mejora en el siguiente “set” de pruebas, el tema a abordar es ¿cuál es la
definición del objeto en estudio?, ya que esta definición cambia a partir de la percepción que
pueda tener cada donante.
El segundo problema, bordes o límites no tan claros.
Hablando de automóviles asistidos por Inteligencia Artificial, cuando uno de estos llega a
tener un accidente, se involucran múltiples actores: desde los que fabrican los chips, los que
desarrollan los firmwares o bien los implementadores de algoritmos de IA, los recolectores
de data-sets o bien los desarrolladores de las aplicaciones que se instalan en el sistema
operativo del auto. Identificar en dónde terminan los límites de un componente y dónde
empieza el ámbito de responsabilidad del otro es un desafío jurídico de primer orden.
A nivel institucional, la Comisión Europea ha reconocido esta problemática al proponer
directivas específicas sobre la responsabilidad civil extracontractual para la IA. El objetivo
de estos marcos es garantizar que las personas perjudicadas por sistemas de inteligencia
artificial gocen del mismo nivel de protección que aquellas afectadas por otras tecnologías,
abordando específicamente las dificultades probatorias inherentes a la "caja negra" que
suele acompañar a la IA. Todas estas propuestas e iniciativas comienzan a ser las primeras
en tomar un problema que aún no está del todo definido, pero sí estableciendo ya una
marco de cómo actuar ante posibles daños, estableciendo como base la tecnología o
conceptos tecnológicos ya conocidos haciendo un paralelismo semántico.
La necesidad de una legalidad "Antifrágil"
Aquí es donde cobra relevancia la tesis de Nassim Nicholas Taleb en su obra Antifragile:.
Taleb postula que frente a la volatilidad, la incertidumbre y el caos, los sistemas pueden
clasificarse en tres tipos: los frágiles (se rompen ante el estrés), los robustos (resisten sin
cambiar) y los anti-frágiles (mejoran y se fortalecen).
Tradicionalmente, hemos diseñado sistemas legales intentando que sean "robustos"
,promoviendo un exceso de estabilidad. Sin embargo, Taleb argumenta que demasiada
estabilidad termina creando sistemas extremadamente vulnerables que acumulan fragilidad
oculta. Al tratar de encajar realidades tecnológicas disruptivas (como células humanas
procesando algoritmos comerciales o vehículos tomando decisiones letales
descentralizadas) en leyes estáticas del siglo pasado, el sistema jurídico se vuelve frágil y
propenso al colapso frente a los "Cisnes Negros" (eventos impredecibles de enorme
impacto).
Es entonces donde vienen los cuestionamientos naturales que debemos de hacernos para
entender más a fondo esta problemática donde la legalidad queda bastante desalineada a la
realidad que se vive.
1. Es entonces la legalidad la que tendría que evaluar el transitar hacia la
“antifragilidad”
. Es decir construir marcos legales nuevos para que la complejidad
de las relaciones entre el humano y la asistencia de las máquinas autónomas,
transiten de tal manera que las normas jurídicas no se encuentren por debajo de los
avances.
2. En vez de querer eliminar la incertidumbre (siempre iremos cuesta arriba)
beneficiarnos de ella y generar nuevos marcos donde no tratemos de adaptar los
nuevos avances tecnológicos a marcos tan rígidos que impidan su aplicación o rápida
evolución sino más bien tener más en cuenta el ámbito del propósito desde su base.
3. ¿Cómo los actores involucrados pudieran tener más corresponsabilidad en el
desarrollo de tecnología sin que los cánones éticos sean sujetos a percepción
personal?
Aún con todo lo anterior puede haber fallos, eso es lo más humano, sin embargo un marco
normativo antifrágil debería basarse en el aprendizaje continuo a través del error controlado:
si podemos fallar rápido hagámoslo, en innovación lo más seguro es que fallemos muchas
veces, pero que sea rápido.
Fuentes utilizadas para este artículo:
1. Artículo científico sobre ética y organoides cerebrales: Salem, N. S., Fu, J., Guo, F.,
Kadmon, J., Revah, O., Reiner, O., & Hyun, I. (2026). Researchers are building computers that
run on brain organoids — but have neglected a major ethical issue. Nature, 655, 1132-1134.
https://doi.org/10.1038/d41586-026-02316-8.
2. Documento institucional sobre legislación y responsabilidad en IA: European
Commission. (2022). Liability Rules for Artificial Intelligence.
https://commission.europa.eu/topics/business-and-industry/contract-rules/digital-contracts/liability
-rules-artificial-intelligence_en.
3. Libro sobre la teoría de la antifragilidad: Taleb, N. N. (2012). Antifragile: Things That Gain
from Disorder.

